Sandro Rosell llegó a la presidencia del Barça con la intención principal de “sanear” el club que presuntamente Joan Laporta había dejado endeudado. Rosell empezó fuerte: limitó los gastos por tarjeta de crédito de sus directivos, ahorraba haciendo fotocopias en blanco y negro, vendía jugadores para no tener que vender patrimonio (caso Chigrynsky)…
La auditora Deloitte revela que el FC Barcelona tiene un agujero de 71 millones, tal y como relata el diario digital eleconomista.com: “las cuentas del club en el último ejercicio, cerrado el pasado 31 de junio, advierte que éste tiene unos fondos propios negativos por un importe de 71 millones de euros” – explica eleconomista.
Con estas cifras en la mano y de acuerdo con la ley del Deporte: “la Junta Directiva está obligada a la presentación de dicho aval con efectos a 1 de julio de 2011, fecha de inicio del ejercicio económico 2011/12, por importe equivalente a las pérdidas del ejercicio anterior más el 15 por ciento del presupuesto de gastos que se apruebe en Asamblea para la próxima temporada”.
Veremos si todos los directivos del club podrán hacer frente a los avales.


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